La Policía tomó conocimiento el 20 de enero de 2026, próximo a las 8:31 horas, tras recibir un aviso telefónico que alertaba sobre la presencia de restos de animales vacunos en un predio rural ubicado en las inmediaciones de Curva de San Carlo y camino vecinal, jurisdicción de Seccional 7ª.
Al concurrir al lugar, personal de la Brigada Departamental de Seguridad Rural constató, a unos 250 metros de un camino vecinal, los restos de cuatro terneros raza Aberdeen Angus, de aproximadamente 12 meses de edad y 300 kilos cada uno.
El perjuicio económico fue avaluado en US$ 4.000.
En el marco de la investigación, se informó que los animales habían sido vacunados una semana antes del hecho con Desparasitante 4x4, Clotrisan 9 + 3 y Aciendel pour-on, por lo que el consumo de la carne sustraída podría ocasionar serios problemas médicos, al no haberse cumplido los períodos de retiro de dichos productos veterinarios, representando un riesgo para la salud humana.
Las actuaciones continúan a cargo de Brigada Departamental de Seguridad Rural.





